¡Mirad quién está aquí! Ay qué ilu :D Llegó el jueves por la noche, después de que su vuelo se retrasase al menos una hora. Hasta las 00:15 no salió por la puerta de llegadas... El aeropuerto está un poco en el culo del mundo. Es el de Schönefeld y para llegar a él tuve que coger el S9. Desde allí hay que salir siguiendo los letreros con avioncitos, vienen indicados también en el suelo. Una vez estéis en la calle hay que seguir las paredes acristaladas hasta el aeropuerto. No hay pérdida. Es zona C, así que tenerlo en cuenta si estáis dispuestos a pagar tanto a la ida como a la vuelta.
Esperando en la estación en la que me subí en el tren me crucé con una señora que empezó a hablarme porque le parecía curioso que no fuese de allí y que no hablase bien el idioma. El caso es que no sé cómo tuvimos una larga conversación casi hasta el aeropuerto ¡y lo mejor de todo es que me entendió lo que le dije! Evidentemente, estuvimos hablando yo en alemán y ella un poco en castellano, así que fue bastante gracioso.
Aquí la señora en cuestión. Es una de esas ancianitas que les gustan tanto a Pacheco y Sara. Con cara timidilla pero que se emociona cuando les intentas explicar algo. Me dejó que le echase la foto y me dijo que quería una copia. Así que le di mi correo electrónico para cuando ella se abra uno, que me escriba y se la mando...
El viernes por la noche salimos un ratillo en manada y acabamos en la okupa de Tacheles, en el bar que tienen arriba del todo. El caso es que cuando nos fuimos de allí nos encontramos una rave montada por las buenas justo en la puerta.
Dos furgonetas con chunda-chunda y un montón de gente. Entre borrachines y punks nos metimos a hacer un poco el canelo y poco a poco nos fuimos enterando de que se trataba de una concentración antifascista (Berlín 3-10-08). Cuando por fin se corta la música y se van las furgonetas emos que estamos rodeados de policias y antidisturbios, que nos dicen educadamente que van a abrir otra vez la calle, con una sonrisa en la cara (de verdad).
Como la gente no termina de retirarse, los antidisturbios comenzaron a ponerse los cascos y a juntarse en manada. Desde la lechera pedían que por favor se despejase la calle. Una botella volando. Ups. Preferimos verlo desde la barrera y retrocedemos hasta la esquina. Tras unas cancioncillas y abucheos, los punks son rodeados y acompañados muy tranquilamente por los policías hasta la boca del metro. De hecho, únicamente salieron al trote para meterse dentro del mismo. Posiblemente fuesen con ellos hasta dejarlos en el este, el distrito donde se concentran los punks y la vida alternativa (y las tiendas ecológicas).
Buena primera noche para Pablo :D
Por cierto, que anoche hicimos salida de orcos y acabamos haciéndonos fotos con Rob Halford y sus colegas. Ahí os dejo las pruebas.
Y para rematar, una foto del retrete. Observad cómo el agujero está en la parte más externa mientras que la de atrás tiene una especie de escalón. Pues bien, ésto tiene su explicación. Es tan sencillo como que se trata de evitar los salpicones innecesarios. Claro que, hasta que no has acabado la faena no te despides de lo que llevabas dentro. Propuesta: si quieres ver un ejemplo gráfico de señor mojón saludando al público, vota por ello.
